Qué son y cuáles son los tipos de conectores?
Los conectores son palabras que unen ideas y dan coherencia al texto. Se clasifican según su función: aditivos, causales, consecutivos, temporales, comparativos, entre otros, y son esenciales para una escritura clara y ordenada.
¿Qué son los conectores?
Cuando hablamos de conectores, nos referimos a esas palabras o expresiones que nos ayudan a unir oraciones, párrafos o ideas dentro de un texto. Gracias a ellos, la escritura se siente más coherente y fluida, puesto que permiten establecer relaciones lógicas y gramaticales entre diferentes partes de un discurso.
En pocas palabras, los conectores facilitan que el mensaje llegue claro y sin tropiezos al lector. En la redacción académica y profesional el uso correcto de conectores es fundamental. Los conectores discursivos juegan un papel clave en la elaboración de ensayos, artículos científicos, informes y trabajos de grado. Aplicarlos correctamente facilita que el lector siga el hilo argumentativo y comprenda mejor el texto. Además, dominar los conectores es una habilidad que se evalúa en pruebas estandarizadas y en procesos de admisión a carreras como la Comunicación Social Javeriana, donde la claridad y la estructura del discurso escrito son esenciales para destacar académicamente.
Clasificación de los conectores
Existen diferentes tipos de conectores, cada uno con una función específica dentro del texto. A continuación, te comparto las categorías principales y lo que caracteriza a cada una.
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Conectores aditivos
Estos conectores son perfectos para sumar información o agregar algún dato a una idea principal. Sirven para ampliar el contenido o incluir detalles adicionales. Algunos ejemplos muy comunes son: además, también, incluso, así mismo, y.
Por ejemplo, podríamos decir: “El consumo de radio se mantiene estable; además, la audiencia de podcasts ha crecido significativamente”. Este tipo de conectores se usa mucho en informes académicos y artículos periodísticos, donde es clave sumar información de forma ordenada.
Conectores de contraste o adversativos
Aquí hablamos de conectores que muestran oposición o diferencia entre dos ideas. Son ideales para presentar argumentos contrarios o matizar una afirmación. Algunos ejemplos: pero, sin embargo, no obstante, aunque, en cambio.
En la escritura académica, los conectores adversativos son cruciales para argumentar de manera crítica, ya que permiten introducir puntos de vista alternativos, refutar hipótesis o matizar conclusiones. Usarlos bien demuestra capacidad de análisis y pensamiento crítico.
Conectores causales
Los conectores causales explican la razón o causa de lo que se menciona en la oración principal. Ayudan a entender por qué ocurre algo. Ejemplos: porque, ya que, puesto que, debido a que.
En textos argumentativos y ensayos, estos conectores son la base para fundamentar opiniones y justificar afirmaciones. Por ejemplo: “El proyecto fue exitoso porque se realizó una investigación previa exhaustiva”. En la redacción profesional, es clave que la relación causa-efecto quede clara para que los procesos, decisiones o resultados se entiendan sin confusión.
Conectores consecutivos
Estos conectores expresan consecuencia, resultado o efecto de una acción o situación previa. Usamos palabras como: por lo tanto, así que, en consecuencia, por consiguiente.
Cuando se trata de seguir el hilo lógico de los argumentos, los conectores consecutivos son indispensables. Permiten que el lector entienda cómo una idea lleva a la otra.
Conectores condicionales
Los conectores condicionales introducen una condición o requisito para que se cumpla lo que se expresa en la oración principal. Algunos ejemplos: si, en caso de que, siempre que, a menos que.
En la redacción académica o profesional, estos conectores permiten plantear hipótesis, escenarios o alternativas. Por ejemplo, al hacer recomendaciones en un informe: “Si se implementan nuevas estrategias de comunicación, es probable que la participación estudiantil aumente”. Este tipo de conectores invita a reflexionar y analizar posibles consecuencias.
Conectores temporales
Estos conectores nos ayudan a situar los hechos en el tiempo y a marcar la secuencia de los acontecimientos. Son muy usados: cuando, mientras, antes, después, luego, al principio, finalmente.
Los conectores temporales son fundamentales cuando hay que narrar procesos, describir cronologías u organizar exposiciones, ya sean orales o escritas. Resultan muy útiles para estructurar informes de laboratorio, crónicas periodísticas o relatos históricos, permitiendo que el lector siga el orden de los eventos sin perderse.
Conectores comparativos
Sirven para relacionar dos o más elementos, mostrando similitudes o diferencias. Son ideales para comparar situaciones, objetos o ideas. Ejemplos: como, igual que, de la misma manera, más que, menos que.
En análisis críticos, revisiones bibliográficas y estudios de caso, los conectores comparativos son esenciales para establecer paralelos o contrastes entre teorías, modelos o fenómenos. Por ejemplo: “La estrategia digital de la universidad es tan innovadora como la de otras instituciones en Latinoamérica”.
Conectores concesivos
Estos conectores presentan una objeción o dificultad que no impide que la acción principal se lleve a cabo. Permiten expresar concesiones. Ejemplos: aunque, a pesar de que, si bien, por más que.
En la escritura formal, los conectores concesivos aportan matices y muestran que una situación puede ser compleja, reconociendo obstáculos o excepciones sin invalidar la afirmación principal.
Conectores de ejemplificación
Se emplean para introducir ejemplos o ilustraciones que aclaran o amplían la información presentada. Algunas expresiones: por ejemplo, como muestra, tal como, en particular.
Este tipo de conectores es especialmente útil en textos didácticos, manuales, exposiciones orales y trabajos académicos, ya que ayudan a entender conceptos abstractos al relacionarlos con casos concretos o situaciones reales.
Conectores de orden o secuencia
Indican cómo se organizan las ideas en el texto. Son perfectos para estructurar pasos, fases o enumeraciones. Ejemplos: primero, en segundo lugar, luego, finalmente, para comenzar.
Estos conectores son imprescindibles en la redacción de instrucciones, protocolos, guías y metodologías, donde la claridad en la secuencia de acciones es fundamental. En la Carrera de Comunicación, su uso es frecuente para elaborar guiones, informes de investigación y presentaciones académicas.
Conectores de conclusión
Estos conectores marcan el cierre de una idea o resumen de lo expuesto. Permiten presentar resultados, resúmenes o conclusiones. Ejemplos: en conclusión, por último, en resumen, para finalizar.
En textos argumentativos, los conectores de conclusión ayudan a reforzar la idea central y a dejar claro el mensaje final. Su uso es muy valorado en ensayos y exposiciones, ya que contribuyen a que el discurso se perciba bien organizado y completo.
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Ejemplos de oraciones con distintos tipos de conectores
El uso correcto de los conectores se refleja en la claridad y la fluidez del texto. Por ejemplo, en un ensayo académico es común emplear varios conectores para organizar argumentos y presentar evidencias. Un estudiante debe saber manejar estas herramientas para hacer más fácil la lectura y comprensión de sus textos:
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Conector aditivo: "Además, la investigación demuestra que el uso de redes sociales ha aumentado en Bogotá."
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Conector de contraste: "El consumo de medios digitales creció; sin embargo, la televisión sigue siendo relevante."
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Conector causal: "El evento fue cancelado porque no se alcanzó el número mínimo de participantes."
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Conector consecutivo: "No asistió a clase, por lo tanto, no presentó el examen."
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Conector condicional: "Si quieres mejorar tu redacción, es fundamental practicar el uso de conectores."
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Conector temporal: "Primero se realiza la investigación, luego se redacta el informe."
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Conector comparativo: "La participación en debates es tan importante como la lectura crítica."
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Conector concesivo: "Aunque el tema era complejo, logró explicar sus ideas con claridad."
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Conector de ejemplificación: "Algunas carreras, por ejemplo, la Carrera de Comunicación, exigen habilidades avanzadas en redacción."
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Conector de orden: "Para comenzar, es necesario definir el objetivo del texto."
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Conector de conclusión: "En resumen, los conectores mejoran la cohesión textual."
Errores comunes al usar conectores
| Tipo de error | Ejemplo incorrecto | Uso correcto |
|---|---|---|
| Repetición excesiva | “Además, además, además” | Variar: “Además, igualmente, así mismo” |
| Uso redundante | “Pero sin embargo” | Usar solo uno: “Sin embargo” |
| Conector fuera de contexto | “Por lo tanto, mañana es lunes” | “Mañana es lunes, por lo tanto no trabajaremos el fin de semana” |
| Ausencia de conector | “Leyó el informe. Entendió todo.” | “Leyó el informe y entendió todo” |
Importancia de usar conectores en la escritura
Usar correctamente los conectores discursivos es clave para construir textos coherentes, organizados y fáciles de entender, sobre todo en la redacción académica. En contextos educativos, y en especial, en programas como la Carrera de Comunicación de la Pontificia Universidad Javeriana, se valora mucho la capacidad de argumentar, exponer y relacionar ideas de forma clara. Estudiar Comunicación implica desarrollar habilidades en escritura formal, donde los conectores ayudan a evitar repeticiones, malentendidos y ambigüedades. Dominar estos recursos te permite expresar ideas complejas y, sin duda, contribuye al éxito académico y profesional en áreas relacionadas con la comunicación.
Por otro lado, en el mundo laboral, saber utilizar conectores es una habilidad muy apreciada en la redacción de informes empresariales, propuestas de proyectos, comunicados institucionales y piezas periodísticas. Un texto que emplea conectores de manera precisa transmite profesionalismo y facilita la toma de decisiones, ya que minimiza los malentendidos y mejora la transmisión de información clave.

