Nota Gina - Facultad de Comunicación y Lenguaje
¿Qué significa ser periodista hoy?
Cuando cursaba el último año de bachillerato en Montería me soñaba con ser reportera. Con las compañeras del colegio de la Sagrada Familia donde estudié creamos el periódico Huellas, como también bautizamos a nuestra promoción del año 1989. No estoy muy segura de las impresiones que dejamos en la institución, éramos adolescentes jugando a ser grandes, pero de lo que sí estoy segura es que desde ese momento nació en mí una vocación que me acompaña hasta hoy: ser periodista. Desde entonces he habitado distintos tiempos del oficio, cada uno con sus propias preguntas. Mi experiencia periodística ha navegado entre transiciones y rupturas.
Me hice en el oficio escuchando la rotativa que imprimía los ejemplares de un periódico a gran velocidad. Lo que describo está anclado a mediados de la década de los años 90. Había un intento en ese ejercicio en los medios por saber a quién le comunicábamos. Digo intento porque algunas veces lo logramos y otras no. Una década después la realidad cambió, las redes sociales llegaron con el nuevo milenio y nuestra relación con las audiencias mutó. Hoy muchos consideran que tener seguidores en los espacios virtuales es igual a tener audiencias, o que cultivar “comités de aplausos” en las redes es similar a coconstruir comunidad.
Creo que ser periodista hoy es dudar del espejismo de las “vistas” y los “me gusta” que muestran las métricas de consumo y/o de impacto. Como parte de la resistencia, porque el periodismo es un oficio que resiste, estamos llamados a interpelar la noción de una audiencia que las redes prometen. Aprendimos a leer los registros de interacción, pero la realidad es que no sabemos con certeza quiénes son, qué entienden, qué les importa y lo mejor, qué tienen para proponernos.
En medio del ruido, ser periodista hoy es resistir y volver al mundo off line para buscar a personas reales y no clics. Con ellas y ellos, con la audiencia real y no la imaginada, hay que volver a dialogar a partir de preguntas genuinas y no algorítmicas. Ser periodista hoy es proponer diálogos corales en los territorios a partir de contar historias relevantes.
Vuelvo a ese gesto sencillo de nombrar al periódico escolar Huellas, que no era más que encontrarnos con los otros para escucharnos y contarnos desde nuestras realidades circundantes. Huellas era entender que contar no es ocupar el centro, sino caminar junto a otros y otras y dejar señales de que estuvimos escuchando y acompañando.
Ginna Morelo Martínez / periodista, investigadora y profesora










